Los Matrix Games, el comienzo de algo que es más que un juego.
Inicio una serie de entradas sobre el asunto de los matrix games; en ésta primera entrega empezamos por acceder a los trabajos fundacionales de su creador, Chris Engle y el sistema de reglas que él usa actualmente.
Estos juegos socráticos son la aportación más sencilla y elegante a la evolución de las herramientas pedagógicas basadas en la simulación y el serious game. Suponen una simplificación del habitual sistema de reglas propios de los juegos de rol y similares.
Para ir conociendo de qué va todo esto, vayamos al comienzo del asunto: a los artículos fundacionales escritos en los años Ochenta. En el verano de 2023, tras pedir permiso al creador de este sistema, y recibir además buenos consejos de su parte, decidí traducir los trabajos con los que dio a conocer su invento. Aquí pueden acceder a la entrada que publiqué en «Operativamente».
Más adelante, el mismo autor amablemente me escribió con su versión actual de las reglas:
You can see below the rules I use now. Much shorter and simpler game.
Matrix Game Rules: Start with a problem. Say what happens next. There is no order of play. Anyone can add to or alter what happens. All players may ask a player to roll if they don’t like what they said. Roll 2d6. 7+ The action happens and cannot be altered. 6- It does not happen and cannot happen in the game. The game ends when the problem is solved.
Además, el Señor Engle mantiene su web con material interesante y actualizado, me alegra ver que ya ha publicado sus reglamento super-reducido en la portada de su blog.
Click en la imagen de abajo para acceder directamente:
En futuras publicaciones seguiremos explorando esta prometedora herramienta, relativamente nueva en nuestro entorno hispanohablante.
Comparto con ustedes este extraordinario texto del hacker italiano Giacomo Tesio, traducido, editado y publicado por Ekaitz Zarraga.
Todo oficio debería producir reflexiones de este calado sobre su praxis diaria y el impacto que ésta produce en la sociedad. Espero que este trabajo les sirva de ejemplo para dar un paso más hacia la excelencia humana.
Disponen del texto completo en la página web de ElenQ Publishing
¿Qué es la Informática?
¿Qué es la informática? ¿Por qué algunos le llaman «Ciencias de la Computación»6? ¿Por qué quienes programan son incapaces de hacer bien su trabajo mientras que la ingeniería civil no falla al diseñar un puente?
Dada la ingente cantidad de computadoras a nuestro alrededor, se piensa en la Informática como un campo muy avanzado de la tecnología, un campo que siempre está en la frontera del conocimiento humano. Se piensa que programar es una habilidad especializada, únicamente necesaria si se pretende seguir una carrera profesional concreta.
Nada más lejos de la realidad.
Un poco de historia
En 1957, Karl Steinbuch7 acuña el término «Informatik» en su ensayo «Informatik: Automatische Informationsverarbeitung», «Informática: Procesado de información automático».
En marzo de 1962, Philippe Dreyfus8 utiliza por primera vez el término «Informatique» para denominar a su nueva compañía: Société d’informatique appliquée.
El mismo mes, Walter Bauer funda la empresa estadounidense «Informatics Inc.», registra su marca y toma medidas jurídicas contra las universidades que utilizan la palabra para referirse al nuevo campo de estudio, forzándolas a renombrarlo a «Computer Science», Ciencias de la Computación, a pesar de que la materia no se restringe a las computadoras y de que sus practicantes no usan necesariamente el método científico. Incluso la Asociación de Maquinaria Computacional (ACM)9 intenta conseguir permiso para utilizar el nombre pero la compañía rechaza la petición.
Cabe destacar que, según Donald Knuth10, la elección del término «Computer Science» por las universidades americanas no se debe a un problema de marca comercial sino a razones semánticas: las computadoras tratan datos, no información.
Por muy pragmática que pueda parecer, esta elección describe, de forma deliberada, únicamente el cómo de la informática sin prestar atención al porqué.
Por supuesto, es cierto que los ordenadores tratan datos, pero nuestro objetivo al utilizarlos es tratar información.
Alojamos el pdf descargable, para servir de espejo y respaldo a esta publicación. Pinche en la imagen del índice para su descarga.
También descargable desde nuestro servidor, por si fallan los enlaces originales:
Estos días estoy leyendo Universal Concreto, de Javier Gomá Lanzón. Un buen libro de filosofía, escrito en castellano. En él hay una buena caracterización de lo que supone hacerse persona y crecer, pasar de la época estética a la época ética, algo cada cada vez más escaso en una sociedad anormal y llena de eternos adolescentes.
A raíz de esta lectura he recuperado un artículo que traduje y modifiqué para alguno de los jóvenes que conozco.
Pese haber realizado una adaptación libre de un texto preexistente para su uso en mi entorno privado, he decido compartirlo aquí. Tal vez a alguien le resulte de utilidad, o quiera compartirlo con algún hombre joven de su familia. La vida no es fácil, pero no tiene que ser necesariamente una chapuza indigna.
Este artículo me resultó muy útil en mis estudios sobre Metodología. Creo que puede servir como punto de reflexión a las personas que estudian cualquier aspecto del desempeño profesional. Comienzo a creer que la base más firme de los estudios profesionales son, a la par de la praxis bien reflexionada y auto-analizada, una Metodología generalista (como pueden ser la Praxeología de Kotarbinski, la Metodología del Diseño como propone Zweibelson, o el Método Transcendental de Lonergan) y una colección adecuada a cada circunstancia de Estudios de Caso.
Para que puedan tener un primer punto de contacto con esta línea de investigación, les propongo la lectura del paper de Rolf Johansson «Case Study Methodology».
Las conclusiones a las que llega su autor en este artículo son las siguientes:
La esencia de la metodología de los estudios de caso es la triangulación, la combinación a distintos niveles de técnicas, métodos, estrategias o teorías. Creo que los estudios de caso se desarrollan a través del dominio de tales combinaciones.
La división entre historia y estudio de casos suele ser innecesaria cuando el caso es un artefacto. Probablemente se desarrollarán estudios de casos con una mayor influencia metodológica de la investigación histórica: estudios de casos históricos en los que se combinan la metodología del estudio de casos y la historia.
La combinación de enfoques cualitativos y cuantitativos está bien establecida en los estudios de casos, pero, sin embargo, las diferentes normas de calidad -en cuanto a verdad, aplicabilidad, coherencia y neutralidad- en la investigación cualitativa y cuantitativa son difíciles de codificar.
Por último, la cuestión principal del debate: cómo podemos generalizar a partir de un caso. Tal vez veamos estudios de casos en los que se combinen explícitamente los distintos modos de generalización.
Todos estos son aspectos de la metodología de estudio de casos, que tiene potencial para seguir desarrollándose.
Bernard Lonergan fue una de las mentes más agudas del Siglo XX. El Método de trabajo, de estudio y de conocimiento vital que empleo se fundamenta en gran parte en sus obras. He traducido con algún añadido (las cursivas son mías) una muy buena introducción a su Método Transcendental (yo lo llamaría Universal): The Transcendental Method of Bernhard Lonergan; de Ronald J Grace.
Aquí tienen mi humilde aportación a su iniciación en otra forma más sensata de hacer y conocer la realidad:
Los años trabajando de formador y enseñando metodologías de trabajo han ido dejando un poso de materiales, de herramientas testadas que ahora puedo compartir con ustedes.
Hagamos un recorrido para chequear la calidad de nuestra producción intelectual, apoyados en las tres patas del trivium y de manera casi simultánea: usemos la lógica, la retórica y la gramática mediante ocho sencillas herramientas.
Esta entrada está inspirada en el capítulo «La serendipia estructurada» de Jason Zweig, en la obra Brockman, John (ed.), «Este libro le hará más inteligente», Paidos, Barcelona, 2012.
Propongo al público lector que experimente, navegando al azar entre los imputs propuestos por la Biblioteca Cibernética del Proyecto IDIS y buscando relaciones y asociaciones con sus áreas de conocimiento habituales, extendiendo los márgenes de dicho conocimiento. Un poco de Bildung …nunca está de más.
Jugando con DeepSeek y con mis experiencias personales, comparto aquí un marco contextual para enriquecer esta propuesta:
«La serendipia estructurada» es un concepto presentado por Jason Zweig en el libro Este libro le hará más inteligente, editado por John Brockman. La idea central de Zweig se basa en cómo podemos fomentar encuentros fortuitos y descubrimientos inesperados de manera intencional, combinando preparación y apertura mental.
Zweig argumenta que la serendipia, tradicionalmente entendida como un hallazgo afortunado y casual, puede ser «estructurada» mediante la creación de condiciones que aumenten la probabilidad de que ocurran estos descubrimientos. Esto implica:
Preparación y conocimiento: Tener una base sólida de información y experiencia en un área específica permite reconocer conexiones y oportunidades que otros podrían pasar por alto.
Exploración activa: Buscar activamente nuevas ideas, perspectivas y fuentes de información, incluso fuera de nuestro campo de especialización, para ampliar el horizonte de posibilidades.
Apertura mental: Mantener una actitud flexible y receptiva hacia lo inesperado, evitando prejuicios que podrían limitar la capacidad de ver oportunidades donde otros no las ven.
Redes y colaboración: Interactuar con personas de diferentes disciplinas y backgrounds puede generar intercambios de ideas que conduzcan a descubrimientos inesperados.
En resumen, Zweig propone que la serendipia no es simplemente cuestión de suerte, sino que puede ser cultivada mediante una combinación de preparación, curiosidad y colaboración. Esta idea es especialmente relevante en un mundo donde la innovación y la creatividad son clave para el progreso en diversos campos.
¿Qué actividades o ejercicios propone el autor para cultivar la serendipia?
Jason Zweig, en su concepto de «serendipia estructurada», sugiere varias actividades y ejercicios que pueden ayudar a cultivar la capacidad de encontrar descubrimientos fortuitos de manera intencional. Aunque no detalla un programa específico, sus ideas pueden traducirse en prácticas concretas:
Lectura diversa y amplia:
Explorar diferentes géneros y disciplinas: Leer libros, artículos y materiales fuera de tu área de expertise puede exponerte a nuevas ideas y perspectivas.
Seguir fuentes variadas de información: Incluir en tu dieta informativa revistas científicas, literatura, blogs especializados y noticias de diferentes campos.
Redes y colaboración:
Participar en grupos interdisciplinarios: Unirte a comunidades o grupos que reúnan a personas de diferentes profesiones y áreas de conocimiento.
Asistir a conferencias y eventos diversos: No limitarse a eventos de tu campo específico, sino explorar conferencias y charlas en áreas aparentemente no relacionadas.
Reflexión y conexión de ideas:
Mantener un diario de ideas: Anotar pensamientos, observaciones y conexiones que surjan durante el día. Revisar regularmente estas notas para identificar patrones o ideas nuevas.
Practicar el pensamiento lateral: Ejercicios que fomenten la resolución de problemas desde ángulos no convencionales, como los propuestos por Edward de Bono.
Exploración activa:
Viajar y experimentar nuevas culturas: Exponerse a diferentes entornos y formas de vida puede desencadenar nuevas ideas y perspectivas.
Experimentar con hobbies y actividades nuevas: Aprender algo completamente nuevo, como un idioma, un instrumento musical o una técnica artística.
Apertura mental y curiosidad:
Hacer preguntas inusuales: Cuestionar suposiciones comunes y explorar preguntas que no tienen una respuesta obvia.
Mantener una actitud de curiosidad constante: Cultivar la curiosidad como un hábito, siempre buscando entender el «por qué» y el «cómo» detrás de las cosas.
Uso de tecnología y herramientas:
Utilizar herramientas de descubrimiento: Aprovechar algoritmos de recomendación, bases de datos académicas y plataformas que sugieran contenido relacionado pero diverso.
Participar en plataformas de colaboración: Usar herramientas como GitHub, ResearchGate o incluso redes sociales profesionales para conectar con otros pensadores y creadores.
En resumen, Zweig propone que la serendipia estructurada se cultiva a través de una combinación de exposición diversa, reflexión activa y una mentalidad abierta y curiosa. Estas prácticas no solo aumentan la probabilidad de encuentros fortuitos, sino que también mejoran la capacidad de reconocer y aprovechar estas oportunidades cuando surgen.
Aquí la primera colección de inputs para la exploración, productos de la inteligencia colectiva humana hasta 1800.
Soy Aitor Saiz Lasheras, experto en formación para profesionales. Aquí encontrarán recursos y la posibilidad de formar parte de algunos de los talleres que organizo: Trivium, Metodologías de trabajo y de estudio, Cultura Clásica, Serious Games…
En este espacio comparto reflexiones, fuentes e información útil para el desempeño profesional, académico y para la vida real, la del día a día.
Periódicamente se abren plazas para los grupos de estudio y los talleres. La información sobre la forma de contacto, temario, calendario, precio y dinámica de trabajo se incluirá con cada convocatoria.
Si desean más información sobre cualquiera de las materias aquí tratadas, sobre algún taller o sobre la posibilidad de algún tipo de formación personalizada no duden en escribirme a aitor@cuestiondemetodo.com
Es un placer embarcarme con ustedes en esta nueva singladura,
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