Core competences frente a la incertidumbre y la volatilidad, un ejemplo del uso inteligente de destrezas low tech.

Un vídeo, una serie y varias reflexiones.

El vídeo que les invito a visionar a continuación formaba parte de un artículo que traduje y comenté hace poco: Del espectro electromagnético a la empresa. Artículo publicado originalmente en mi cuenta de Linkedin.

Ese artículo le recordó a nuestro fundador y asesor de Upskills Factory, Benito Vera el Capítulo 9, Temporada 2 de la serie “The Pitt”, titulado «3:00 P.M.» [¡aviso de espóiler! Si estás viendo la serie, sáltate estos párrafos en cursiva y pasa directamente al vídeo].

Este episodio, emitido originalmente el 5 de marzo de 2026, muestra cómo una crisis tecnológica, desarrollada en el arco argumental entre los Caps. 7-9, alcanza su punto álgido obligando a la experimentada jefa de enfermeras, Dana Evans, a pedir ayuda a una amiga. La amenaza de un ciberataque a finales del episodio 7 provoca que la dirección del hospital ordene un apagón total de los sistemas informáticos, un caos que se vive plenamente en los episodios 8 y 9. Superada por el colapso, Dana contacta a su amiga Monica Peters (interpretada por Rusty Schwimmer), una antigua administrativa del hospital que fue despedida por la digitalización. Aunque ella misma corrige el término «jubilada» («Despedida por la revolución digital, no jubilada»), su experiencia con sistemas analógicos resulta vital para poner orden en el caos de papeles que ahoga la sala de emergencias. En medio de este colapso, donde los residentes más jóvenes se ven incapaces de desenvolverse entre papel y sin tecnología, el viejo fax (que la “jubilada” rescata de donde lo guardó antes de irse) se convierte en una herramienta indispensable, simbolizando el mensaje central del episodio sobre la dependencia tecnológica y el valor de la experiencia humana.

Comentar con mi amigo y socio estas líneas argumentales de una serie me han llevado a seguir escribiendo sobre el tema, centrándome ahora en uno de los dos vídeos que formaban parte del artículo:

Este vídeo se centra específicamente en los fundamentos de la radiodirección (RDF) y la navegación sin GPS, pero también describe un marco de aprendizaje, metodologías y actitudes que son transferibles a diversos contextos que trabajamos desde Upskills Factory.

El núcleo de sus contenidos se basa en comprender cómo localizar una posición o navegar utilizando señales de radio identificables y de ubicación conocida. Este procedimiento se apoya en tres patas:

1) Usar fuentes de información: la identificación de estaciones de radio AM o radiofaros mediante el uso de señales de voz, publicidad, etc. para determinar su ubicación geográfica. 2) El buen uso de los componentes técnicos, lo que exige un buen conocimiento del funcionamiento de las antenas de cuadro (loopstick), las cuales tienen propiedades direccionales que permiten captar señales fuertes en los lados anchos y «nulos» (ausencia de señal) en los extremos. 3) Conocer y aplicar la teoría de la triangulación: Uso de múltiples rodamientos (bearings) desde diferentes estaciones para cruzar líneas en un mapa y determinar una ubicación con una precisión similar a la de un vecindario o ciudad pequeña.

Pero a mi me interesa más el aprendizaje de procesos metodológicos que se puede extraer de esta experiencia. La metodología descrita en el vídeo enfatiza el uso de herramientas simples para resolver problemas complejos, en este caso un problema de ubicación geográfica:

1) Técnica del «Nulo» (Nulling): Consiste en rotar la radio o la antena hasta encontrar el punto de mínima señal. Este método es más preciso que buscar el punto de máxima señal para establecer un eje de dirección hacia la emisora. 2) Atenuación manual: En receptores simples, se puede reducir la fuerza de la señal «desintonizando» ligeramente la frecuencia para mejorar la detección del nulo. 3) Conversión de rumbos: Método matemático para establecer la posición propia (back bearing) sumando o restando 180° al rumbo observado hacia la estación, dependiendo de si el ángulo es menor o mayor a 180°. 4) Integración de herramientas básicas: Combinación del uso de una radio transistor, un mapa de papel y una brújula para realizar ejercicios de navegación práctica.

Por eso este vídeo me ha parecido una inspiración para fomentar la resiliencia analógica y creo que ofrece lecciones para el liderazgo empresarial en la era de la dependencia tecnológica.

En un entorno empresarial cada vez más automatizado y dependiente de sistemas de información en tiempo real, la tentación de confiar ciegamente en la tecnología como única fuente de certeza operativa es un riesgo latente. La navegación por satélite (GPS) se ha convertido en un paradigma de esta fe tecnológica: se asume infalible hasta que falla. Sin embargo, métodos descritos en el vídeo —como la radiodirección (RDF) y la navegación por señales de radio AM— demuestran que es posible obtener precisiones operativas aceptables (del orden de un vecindario o una ciudad pequeña) utilizando herramientas elementales, mapas en papel y una brújula. Para el liderazgo empresarial, estas técnicas son un ejemplo de resiliencia, de toma de decisiones descentralizada y de desarrollo de competencias básicas frente a situaciones como las de un corte de internet o caída de servidor.

Podemos extraer varios principios aplicables a nuestro ámbito laboral.

El primer principio es el rechazo explícito a la noción de que cualquier sistema técnico moderno es perfecto. En el ámbito de la navegación, considerar el GPS como infalible ha llevado a la eliminación prematura de sistemas de respaldo (radiofaros, balizas) que operaban con lógicas diferentes y robustas. Para el liderazgo empresarial, esto se traduce en una máxima: ningún software de planificación de recursos, dashboard de inteligencia de mercado o herramienta de análisis predictivo debe ser la única fuente de verdad. La redundancia es la base de toda estrategia de continuidad. Un liderazgo escéptico no tiene que rechazar la innovación, pero debe exigir sistemas de respaldo cruzados. Siempre debe mantener activas capacidades que no dependan de una única infraestructura.

El segundo es el de la triangulación operacional, el ir más allá de la fuente única. En radiodirección, determinar una posición precisa exige al menos dos —idealmente tres— rumbos (bearings) obtenidos desde diferentes estaciones conocidas. El cruce de líneas en un mapa proporciona una ubicación con un margen de error asumible. Aplicado por ejemplo a la gestión del análisis, la triangulación de decisiones implica que ninguna métrica aislada (por ejemplo, cuota de mercado, satisfacción del cliente o rotación de personal) debe fundamentar una estrategia crítica. En lugar de ello, el liderazgo debe entrenar a su equipo para contrastar fuentes de información cualitativas y cuantitativas, incluyendo observación directa del entorno, datos históricos analógicos (registros en papel) y señales débiles del mercado que los paneles digitales a menudo filtran. La precisión de la decisión no se mejora añadiendo más datos, sino cruzando fuentes independientes.

El tercero es el uso de herramientas analógicas como respaldo operativo. Uno de los pasajes que más me ha sorprendido del vídeo es el uso de una radio de transistores común —un dispositivo de bajo costo y amplia disponibilidad— como instrumento de navegación. Mediante la técnica del nulo (rotación de la antena hasta encontrar la mínima señal, más precisa que la búsqueda del máximo) y la atenuación manual (desintonizar ligeramente la frecuencia), se logra un rumbo utilizable. Para una empresa, esto equivale a mantener y saber operar con herramientas de bajo nivel tecnológico: hojas de cálculo offline, mapas de procesos en papel, registros escritos a mano de indicadores clave o incluso reuniones periódicas sin apoyo de proyecciones digitales. La capacidad de funcionar con un “equipo mínimo viable” no es un ejercicio vintage, sino un protocolo de continuidad ante ciberataques, fallos eléctricos o interrupciones de proveedores cloud.

El cuarto es considerar las competencias básicas como activos estratégicos. La radiodirección enseña que el dominio del método no reside en el aparato, sino en el entrenamiento de la persona operadora. “Cuanto más entrenes, mejor te volverás” es una afirmación aplicable a cualquier competencia fundamental: el cálculo manual de rumbos (sumar o restar 180° para obtener el rumbo inverso), la interpretación de mapas topográficos sin geolocalización, o la identificación de fuentes de información por contexto (por ejemplo, deducir la ubicación de una emisora por su publicidad local). En el liderazgo empresarial, esto se traduce en programas de capacitación que deliberadamente excluyen herramientas digitales durante ciertas fases. Un equipo que sabe realizar análisis de flujo de caja con papel y lápiz, o que puede trazar un plan de contingencia logístico sin depender de un sistema informatizado de rutas optimizadas, posee un activo de resiliencia que ningún competidor puede replicar fácilmente. Estas competencias básicas (core competencies) se convierten en la verdadera ventaja competitiva cuando el entorno se vuelve hostil. Esto es precisamente lo que entrenamos en Upskills Factory.

El quinto es el entrenamiento en el “nulo” y la atención al detalle. La técnica más fina del RDF es la búsqueda del nulo: el punto de mínima recepción, que define con precisión el eje hacia la fuente. Para ello se requiere paciencia, ajustes manuales y una escucha activa de la señal (no solo de su intensidad cuantificada). En términos de liderazgo, esto se asemeja a desarrollar en los equipos la capacidad de detectar ausencias y silencios significativos: qué dato no aparece en un informe, qué cliente ha dejado de quejarse (lo que puede ser peor que una queja), o qué indicador de alerta temprana ha sido ignorado por los sistemas automáticos. La atención a la publicidad de una emisora, mencionada en las fuentes, es un ejemplo de aprovechamiento de información colateral. Un líder que enseña a su personal a leer el contexto, a extraer señales de fuentes no estructuradas y a desconfiar de la completitud de los dashboards, está construyendo una inteligencia empresarial de tipo artesanal pero extraordinariamente robusta, que yo llamo Maestría del Oficio.


Mis conclusiones

La radiodirección sin GPS no solo no es una tecnología obsoleta; además para mí es una metáfora metodológica para la toma de decisiones bajo incertidumbre y con recursos limitados. La transferencia de aprendizaje hacia el liderazgo empresarial es muy clara: la infalibilidad tecnológica es un mito costoso; la triangulación de fuentes es más fiable que la precisión aparente de un solo sistema; las herramientas analógicas constituyen un respaldo operacional-estratégico; y las competencias básicas entrenadas sin tecnología son el verdadero capital humano de resiliencia de una organización.

Lo importante es cultivar la mentalidad y las competencias básicas adecuadas en la organización. En Upskills Factory hacemos de esto una realidad. Nos especializamos en formar cuadros medios —el verdadero motor operativo de cualquier organización— para que adquieran estas core competences mediante juegos serios. Porque un cambio de mentalidad no se logra con un PowerPoint, sino con experiencias inmersivas, repeticiones tácticas y aprendizajes basados en escenarios retadores. Si buscas implementar esta misma lógica de resiliencia, conciencia situacional y habilidad estratégica en tu empresa, somos la opción ideal.

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